Los paros, que en el caso de Groundforce son indefinidos, comenzaron este lunes después de que las negociaciones de última hora durante el fin de semana no llegaran a buen puerto. Esta acción podría generar retrasos significativos en los vuelos, especialmente durante la Semana Santa, un período de alta demanda.
Las empresas afectadas prestan servicio a aerolíneas destacadas en el Aeropuerto del Prat, como Air Europa y Lufthansa. Groundforce aumentó su presencia en el aeropuerto en 2023, tras ganar el concurso público de handling impulsado por Aena, que reconfiguró el mercado de servicios de pista.
Aena recomienda revisar el estado de los vuelos porque la huelga puede provocar retrasos en cadena en el servicio de tierra y afectar la salida de diferentes vuelos.
Los paros están programados en tres franjas horarias: de cinco a siete de la mañana, de once de la mañana a cinco de la tarde y de diez de la noche hasta la medianoche. A pesar de la huelga, según datos de Europa Press, se prevé que la actividad en el aeropuerto del Prat solo se reduzca un 0,9%.
El Ministerio de Transportes ha decretado servicios mínimos del 100% para algunos vuelos, especialmente los de emergencia, los del propio ministerio y los que se dirigen a las Islas Canarias o las Islas Baleares. Esta medida ha sido criticada por los sindicatos convocantes, UGT, CCOO y USO, que la consideran abusiva y un intento de coartar el derecho a la huelga. Los sindicatos denuncian la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y el incumplimiento del convenio laboral por parte de las empresas.
Durante la Semana Santa, entre el 30 de marzo y el 6 de abril, el Aeropuerto del Prat tiene previsto operar 11.339 movimientos, un 2% más que el año anterior. En el conjunto de la red de aeropuertos de Aena en España, se esperan 70.505 vuelos en este período.




