La formación política ha presentado un informe que detalla 40 puntos críticos de congestión repartidos por los 10 distritos de la capital catalana. Según el grupo, la coincidencia temporal de múltiples intervenciones en la vía pública, tanto municipales como de otras administraciones, ha provocado un empeoramiento significativo en la circulación de vehículos privados y transporte público.
Durante la próxima comisión de Urbanismo, el grupo solicitará una auditoría exhaustiva sobre el estado de la movilidad y el impacto de estas actuaciones en la actividad comercial de los barrios. La propuesta incluye la creación de un consejo asesor para la movilidad sostenible y la convocatoria del Pacte per la Mobilitat para buscar soluciones consensuadas.
“"Reclamamos sentido común en la planificación para hacer de Barcelona una ciudad amable, competitiva y que funcione."
Entre las zonas más afectadas, el informe destaca puntos neurálgicos como la Via Laietana, la plaza España, el entorno del Camp Nou y diversos ejes del Eixample y Gràcia. La denuncia pone el foco en la pérdida de competitividad y el estrés que supone para la ciudadanía la actual situación de las infraestructuras viarias.




