La portavoz municipal, Neus Munté, sostiene que mantener el nombre de Fernando VII es inapropiado, ya que su reinado simboliza una época de represión contra las libertades civiles. La propuesta busca dignificar el nomenclátor de la ciudad eliminando figuras absolutistas.
Joan Fiveller, quien fue 'conseller en cap' de Barcelona en el siglo XV, es recordado por su defensa de las instituciones locales frente al poder real. Su nombre fue sustituido por el actual tras la entrada de las tropas franquistas en 1939.
“"Volver a cambiar el nombre casi noventa años después sería un acto de justicia histórica y de recuperación de los valores republicanos."




