El evento se traslada a la Marina Vela Barcelona, un escenario frente al mar que acogerá a 26 marcas. Entre los estrenos más relevantes destaca Adolfo Domínguez, que deja la capital española para desfilar en Barcelona, junto a otras firmas como SKFK y la internacional Luar, del diseñador Raúl López.
Esta edición marca la consolidación del Ayuntamiento de Barcelona como partner estratégico, con una inversión prevista de al menos un millón de euros anuales. El alcalde Jaume Collboni busca así reforzar el plan de impulso a la moda local junto a la Generalitat y la Diputación de Barcelona.
La programación incluye el regreso de Manuel Bolaño, un nombre clave que surgió del proyecto Bressol, y la participación de Nazzal Studio desde Jordania. El diseñador David Catalán será el encargado de clausurar las jornadas tras su paso por las pasarelas de Lisboa y Milán.




