Una antigua gasolinera de Cepsa, situada en el cruce de la Ronda de Sant Pau con la Carrer del Marquès del Campo Sagrado en el barrio de Sant Antoni, permanece abandonada desde hace aproximadamente siete u ocho años, cuando dejó de estar operativa, según indicios de Google Maps. La instalación, que incluye un quiosco en la acera, presenta signos de vandalismo y degradación, y su persistencia genera inquietud entre los vecinos y usuarios de la vía.
El síndic de greuges de Barcelona, David Bondia, ya señaló en 2024 la situación de esta gasolinera, calificando la actuación municipal como ineficaz. En una resolución, recomendaba actualizar la señalización del carril bici y de la calzada para garantizar la seguridad de los ciclistas, ya que la gasolinera se encuentra justo al lado de un carril bici.
Aunque el Ayuntamiento confirmó en el consejo de barrio de Sant Antoni de junio de 2024 la intención de retirar la gasolinera pronto, y que el distrito del Eixample estaba a la espera de permisos de la Agència de Residus de Catalunya, la situación no ha cambiado significativamente. La resolución del síndic recordaba que había quejas del vecindario por el estado de la instalación.
A pesar de las mejoras realizadas por el área de Movilidad del Ayuntamiento a principios de 2025, como la instalación de un aparcamiento de bicicletas y la colocación de piezas separadoras para evitar la ocupación del carril bici, la curva de la Ronda de Sant Pau hacia la Carrer del Marquès del Campo Sagrado sigue siendo considerada "muy peligrosa" para ciclistas y usuarios de patinete. Se observa que vehículos de gran tonelaje, como autobuses de TMB o camiones de basura, invaden el espacio destinado a los ciclistas al girar.




