Los datos presentados tras la Junta Local de Seguridad muestran que los hurtos han disminuido un 7,6% en Barcelona. Esta reducción global de la criminalidad del 6,1% sitúa a la ciudad en cifras de hace diez años, consolidando una tendencia descendente que el consistorio vincula a la mayor intensidad operativa.
“"El trabajo para reducir la curva delincuencial empieza a ser una realidad en la percepción de la ciudad."
No obstante, el balance anual arroja sombras en otros indicadores. El tráfico de drogas ha subido un 27%, mientras que los incidentes con armas blancas han crecido un 23%. Las agresiones sexuales también han registrado un aumento del 4,4%, pasando de 1.129 a 1.179 casos denunciados durante el último ejercicio.




