Los datos del Departament d'Educació muestran que la pública ha perdido más de 36.000 alumnos, mientras la privada ha ganado 817 en educación obligatoria y más de 41.000 en etapas postobligatorias, lideradas por la FP.
“"Hay expats que no aprenden catalán ni lo necesitan. Esto ha hecho crecer las escuelas internacionales y los centros con el inglés como lengua vehicular."
Expertos como Maria Segurola, de la Fundació Bofill, advierten sobre el riesgo de una dualización del sistema, donde la pública concentre la vulnerabilidad mientras la privada y concertada se vuelven más elitistas.




