La ofensiva militar iniciada el pasado sábado ha tenido repercusiones inmediatas en la capital catalana. Muchos de los asistentes a la feria tecnológica se han encontrado con sus vuelos de regreso cancelados, especialmente aquellos con escalas internacionales. Esta situación ha generado incertidumbre en el Aeropuerto de El Prat y en los hoteles de la ciudad.
“"Eso me salvó de no poder estar en la cita, unas diez personas de los stands de nuestro entorno no han conseguido llegar."
El impacto de la guerra no solo ha afectado el regreso, sino que ya impidió la llegada de diversos expositores al inicio del certamen. Las compañías aéreas gestionan rutas alternativas, pero la alta ocupación y el encarecimiento de los precios dificultan encontrar soluciones rápidas para los afectados en Barcelona.




