La indignación por el caos de Rodalies vuelve a la calle con una gran manifestación en Barcelona
Plataformas de usuarios, sindicatos y organizaciones denuncian la situación "insostenible" de la red ferroviaria ante la Generalitat.
Por Jordi Serra Martínez
••2 min de lectura
IA
Imagen genérica de una multitud de manifestantes marchando por una calle ancha de Barcelona, exigiendo mejoras en el transporte público.
Miles de usuarios, sindicatos y plataformas se manifestaron la tarde del sábado en Barcelona, desde la Estació de França hasta la Plaça Sant Jaume, para exigir inversiones y un cambio de gestión en Rodalies tras 18 días de colapso.
La protesta, convocada por una decena de plataformas como Dignitat a les Vies, la Associació per a la Promoció del Transport Públic, Òmnium, CCOO y UGT, comenzó a las cinco de la tarde frente a las oficinas de Adif en la Estació de França. Los manifestantes recorrieron el centro de Barcelona para denunciar ante la Generalitat la situación "insostenible" de la movilidad en Catalunya, con 150 entidades adheridas al manifiesto.
“
"Se ha acabado poner el peso de esta desgracia en los usuarios. El usuario ya no tiene paciencia, los han puesto al límite, están mal físicamente y psicológicamente."
Los convocantes señalaron la falta de inversión sistemática en infraestructura ferroviaria por parte del Estado en Catalunya durante décadas, junto con una mala gobernanza del sistema por parte de Adif y Renfe. Esta crisis, que ha provocado cortes totales y parciales del servicio, retrasos de una hora y casi 200 tramos con limitaciones de velocidad, demuestra que el sistema "ha tocado fondo".
“
"Tenemos un problema muy grave de fiabilidad en los servicios públicos y en el servicio ferroviario. Si los departamentos no se hablan entre ellos no saldremos de aquí."
Esta movilización de la tarde fue la segunda del día en Barcelona, ya que al mediodía miles de personas ya habían salido a la calle convocadas por la ANC y el Consell de la República. Las protestas coincidieron con otros eventos importantes, como la concentración agrícola en la Gran Via, la celebración del Año Nuevo Chino y el partido del Barça en el Camp Nou, complicando la movilidad en la ciudad.