El establecimiento sustituye al anterior Taller de Tapas en el número 108 del paseo. Los nuevos gestores, de origen paquistaní e indio y con larga trayectoria en el barrio Gòtic, han decidido adelantar su inversión para beneficiarse de rentas de alquiler más competitivas debido al impacto visual y acústico de las obras actuales.
La apuesta empresarial mira hacia el futuro, concretamente hacia 2027, fecha en la que se espera que concluya la remodelación integral de la vía. Mientras negocios emblemáticos como el Amaya han preferido cerrar temporalmente, otros como 700 Milles o el propio Tapas 108 buscan consolidarse antes de que el eje recupere su pleno potencial peatonal.
“"Es un buen momento para abrir, a la espera de que el eje recupere el pulso el próximo año."
El nuevo restaurante ofrecerá una carta basada en productos frescos, con especialidad en brasas y arroces. Los promotores aseguran que su objetivo no es solo el visitante extranjero, sino también recuperar al cliente barcelonés mediante una oferta de calidad y precios equilibrados en un tramo de la Rambla con escasa competencia directa.




