El gobierno de Jaume Collboni ha fijado un máximo de conciertos anuales mediante concurso público. Aunque la Telecogresca ha logrado una plaza, el nuevo canon exige 1,5 euros por asistente y el 9% de la taquilla, elevando el coste del alquiler de 30.000 a 70.000 euros, un incremento del 66% por persona.
“"Es un festival barato gracias a la tarea desinteresada de los estudiantes, que intentamos hacerlo a precio de coste."
El evento, gestionado por voluntarios de la UPC, cuenta este año con La Ludwig Band y Boikot. Los organizadores rechazan subir el precio de las entradas, que se mantiene en 20 euros, para seguir siendo accesibles al público joven local, a diferencia de citas internacionales como el Primavera Sound.




