La rivalidad entre el FC Barcelona y el RCD Espanyol ha alcanzado un nuevo punto álgido. Tras el partido del pasado enero en el RCDE Stadium, donde el Barça ganó 0-2, la previa estuvo marcada por carteles ofensivos colocados por aficionados ultras pericos, como los de la Curva RCDE, en marquesinas de autobús de Barcelona, incluyendo los alrededores del Spotify Camp Nou.
Estos carteles mostraban mensajes como 'FCK FCB' y 'puta Bar$a' en Sant Joan Despí. Además, se escucharon cánticos ofensivos contra el portero azulgrana Joan García, que había sido fichado del club blanquiazul. Ahora, en la víspera del partido de vuelta, los Boixos Nois han respondido con actos vandálicos.
Los aficionados radicales barcelonistas han optado por un método más rudimentario, realizando pintadas en los aledaños del estadio del Espanyol. La madrugada antes del derbi, han aparecido grafitis en lugares de encuentro icónicos para los aficionados pericos, como Casa Pepe y el Bar Los Cazadores, e incluso en la Estatua de la Afición.
En la mencionada estatua, se ha tachado el escudo del club con pintura roja y se ha firmado con el nombre de los Boixos Nois, además de calificar a la Curva de 'chivatos'. Las autoridades ya están investigando estos hechos para identificar a los autores de los actos vandálicos, según ha informado la Cadena Cope. El RCD Espanyol ha anunciado que denunciará los hechos.
Dad la cara ¿Jugamos?
Donde queráis, cuando queráis




