La ofensiva policial articulada a través del plan Kanpai ha permitido reducir significativamente la criminalidad en Barcelona. Según los datos presentados en la Junta Local de Seguridad, los robos con fuerza han experimentado una caída drástica del 19,8%, mientras que los hurtos han bajado un 7,6%.
“"Los delincuentes deben saber que se lo vamos a poner más difícil."
A pesar de los datos positivos en robos, el tráfico de drogas ha repuntado un 26,8% debido al incremento de la actividad investigadora, que ha permitido desmantelar 165 puntos de venta y recuperar 57 narcopisos, principalmente en el distrito de Ciutat Vella.




