Los guías profesionales, representados por APIT y AGUICAT, consideran que el nuevo sistema de reservas obligatorias para el estacionamiento de autocares discrecionales perjudica gravemente su actividad. Según los manifestantes, la medida impuesta por el Ayuntamiento de Barcelona genera una pérdida de clientes en favor del Bus Turístic municipal.
“"El Ayuntamiento ha tenido la ocurrencia de arruinar al sector del turismo discrecional implantando un sistema de reservas imposible de cumplir."
La normativa Zona Bus 4.0, gestionada por la empresa pública BSM, obliga a tramitar permisos con antelación y limita las operaciones por hora en zonas de gran afluencia. Aunque el consistorio defiende que la medida busca una movilidad más sostenible, los guías reclaman menos burocracia y más plazas para subir y bajar viajeros.




