El flan, un postre tradicionalmente apreciado, se reinventa en varios restaurantes de Barcelona, ofreciendo versiones que van más allá de la receta clásica y prometen experiencias gustativas únicas. Estos establecimientos han capturado la esencia del flan, presentándolo con toques innovadores que sorprenden y deleitan.
El restaurante 640, recientemente inaugurado en Barcelona, destaca por su flan preparado al vapor, con mascarpone, que según la crítica, es 'picante y morreador'. Este establecimiento, dirigido por Eugeni de Diego, ofrece una propuesta gastronómica que incluye este dulce como punto culminante.
En Can Marlau, bajo la dirección de Ferran Soler, antiguo colaborador de reconocidos restaurantes, se puede degustar un flan de cacao. Soler, con una larga trayectoria en la cocina de autor, aplica su experiencia para crear platos que honran la tradición culinaria catalana.
La cafetería Tostao, ubicada en el Hotel Casa Bonay, sirve un 'flan parisien' que ha captado la atención de los amantes de los dulces. Esta versión del clásico postre francés se convierte en una parada obligatoria para quienes buscan sabores auténticos en la ciudad.
Ada Parellada, reconocida restauradora, ofrece en su restaurante Semproniana un flan de coco. La receta combina el flan tradicional con coco rallado y leche de coco, creando un resultado exótico y refrescante que refleja la personalidad vibrante del local.
Finalmente, en Bodega Josefa, un bar con solera en el barrio de Farró, Oriol Lagé y Santi Olivella presentan un flan elaborado con huevos, nata y leche condensada, servido con nata montada. Esta propuesta, enmarcada en la 'nova cuina catalana', busca romper resistencias con un sabor intenso y reconfortante.




