Una de las principales novedades de esta edición fue la ampliación de la muestra durante todo el día, ofreciendo sesiones de mañana para aficionados y de tarde para el público profesional, adaptando las propuestas a cada segmento.
A lo largo de la jornada, se llevaron a cabo una quincena de clases magistrales en catalán, castellano e inglés, dirigidas por los enólogos de las bodegas. Estas sesiones permitieron profundizar en la singularidad de variedades como el macabeu, la garnacha negra, el sumoll o el xarel·lo, así como en los vinos multiañada y ancestrales. También se ofrecieron sesiones formativas con empresas especializadas como Riedel, Coravin y Trefinos.
Las sesiones permitieron adentrarse en los vinos base de macabeo, garnacha negra, sumoll o xarel·lo, los multiañada o los ancestrales, entre otros.
Durante la sesión matinal, abierta al público general, se cataron más de un centenar de vinos, incluyendo tres corpinnats y un vino base de la cosecha de 2025. Además, Subsierra, una agrupación de viticultores de la Rioja Alta y la Rioja Alavesa comprometidos con la sostenibilidad, participó como territorio invitado.
Por la tarde, el público profesional tuvo la oportunidad de degustar más de 100 referencias, incluyendo cuatro vinos base y tres corpinnats terminados de cada una de las 21 bodegas que actualmente integran la marca colectiva Corpinnat.




