Meritxell Falgueras representa la quinta generación de una familia dedicada al vino desde el emblemático Celler de Gelida, una bodega histórica ubicada en el barrio de Sants, en Barcelona, que alberga más de 4.000 referencias. Con 25 años de trayectoria, Falgueras asesora a más de 50 restaurantes y asegura que, sin la pasión por comunicar el vino, "me aburriría como una ostra".
“"En un momento de crisis internacional, quien está en crisis es el vino negro, porque a la gente joven no le atrae tanto como hace décadas."
La experta señaló que el vino tinto tradicional, que históricamente fue considerado un regalo de prestigio (como "la sangre de Cristo" o un obsequio para el médico), ya no es el favorito. Las tendencias han cambiado, y "a la gente joven le encanta el vino con burbujas, muy suave".
Este cambio de gustos se refleja en los tintos que sí se venden: estilos más ligeros como el Pinot Noir o los de Borgoña, que se consumen frescos. Falgueras, quien aprendió sobre Cabernet y Garnacha a los cinco años, compartió la mesa de debate con el periodista Pau Arenós, autor de la web Cata Mayor, en el programa Mas Barcelona.
“"La prueba del algodón en el vino es... que esté bueno. No hay más parámetros."




