El análisis, realizado por la Cátedra Grupo Tecnocasa-UPF, indica que una familia media en la capital catalana debería incrementar sus ingresos netos en 7.405 euros anuales para poder afrontar la compra de un inmueble en su propio barrio. En los últimos cinco años, el número de zonas con accesibilidad limitada ha crecido de 16 a 29.
El cálculo se basa en una hipoteca estándar al 80 % del valor de compra a 25 años, estableciendo que la cuota mensual no debería sobrepasar el 30 % de los ingresos netos de la unidad familiar. Actualmente, la ratio media de acceso hipotecario en la ciudad se sitúa en el 115,8 %.
Los datos muestran una disparidad territorial marcada. Mientras que áreas como Vallbona, Ciutat Meridiana, Torre Baró, Canyelles y la Guineueta-Verdum mantienen niveles de accesibilidad, otros puntos registran las ratios más elevadas. Entre estos destacan Vallvidrera-Tibidabo i les Planes, con un 230,7 %, y diversos sectores del Eixample y el centro de la ciudad, que superan el 190 %.




