La sanción, ya liquidada por la compañía, proviene de una inspección realizada en agosto de 2024 por la consejería de Agricultura de la Generalitat. Esta actuación se inició a raíz de las denuncias presentadas por las organizaciones agrarias Uaga y Unió de Pagesos, que alertaban sobre la venta de melocotón rojo turco etiquetado como producto aragonés.
Los inspectores identificaron diversas anomalías, incluyendo la falta de documentación que acreditara la trazabilidad de la fruta, un etiquetado con información errónea sobre el origen y la variedad, y la ausencia de la dirección de la firma expedidora. Además, la documentación comercial de acompañamiento era incompleta en cuanto al origen y el destino de la mercancía.
La dirección de la empresa reconoció que las cajas contenían fruta turca, aunque insistió en que la fruta en sí procedía de Aragón. Argumentaron que los melocotones les habían llegado en envases de cartón deteriorados, los cuales no pudieron utilizar, asegurando que el mal estado del envase no afectó la calidad del producto.
Esta denuncia se enmarca en una campaña más amplia de las organizaciones agrarias para defender los intereses de los agricultores y las explotaciones familiares de la zona frutícola de Huesca. La Uaga, en particular, ha sido muy activa contra los abusos empresariales, que han incluido impagos y diversas vulneraciones de la normativa comercial en el sector agropecuario.
En las últimas semanas, productores de fruta del Bajo Cinca han presentado más de treinta denuncias contra almacenes e industrias por incumplimiento de los plazos de pago, ausencia de contratos y, en los casos donde hay contrato, por la falta de cálculos que eviten la venta a pérdidas. Estas irregularidades afectan a cultivos como la cereza, la ciruela, el melocotón, la pera, la manzana y la almendra.




