Estos nacimientos se producen en un momento de intensa actividad en el templo, que recientemente culminó la instalación del brazo superior de la cruz de la Torre de Jesús. Mientras la atención pública se centraba en las obras arquitectónicas, una pareja de halcones peregrinos, residentes habituales de la basílica desde hace veinte años, daba la bienvenida a sus nuevos descendientes.
Los polluelos nacieron hace pocos días en el nido ubicado en las torres del templo, y se espera la llegada de un tercero. La vida de esta familia de rapaces se puede seguir en directo gracias a una cámara instalada en el nido, que emite por YouTube. Recientemente, se ha podido observar a uno de los progenitores alimentando a los dos nuevos miembros.
La basílica se seleccionó como uno de los lugares idóneos para reintroducir la especie porque fue uno de los últimos refugios donde estas aves criaron antes de desaparecer de la ciudad.
El nido de la Sagrada Familia forma parte del proyecto de reintroducción del halcón peregrino, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona y Galanthus Natura en el año 1999. La basílica fue elegida por su importancia histórica como lugar de cría para estas aves antes de su desaparición de la ciudad.
Actualmente, Barcelona cuenta con ocho parejas de halcones reproductoras. Desde el inicio del proyecto, han nacido 250 polluelos en la ciudad, de los cuales 56 han visto la luz en las torres de la Sagrada Familia. El halcón peregrino es una especie emblemática y un indicador clave de la calidad ambiental urbana, contribuyendo a la complejidad de las redes tróficas al alimentarse principalmente de palomas.




