La segunda fase de este operativo conjunto, dirigido a combatir el fraude fiscal y la defraudación de fluido eléctrico en establecimientos comerciales, identificó a 37 personas y puso de manifiesto diversas irregularidades. La actuación fue fruto de la colaboración entre la Guardia Civil, la Policía Nacional, la Guardia Urbana de L'Hospitalet de Llobregat, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) de Barcelona y la distribuidora eléctrica ENDESA.
El objetivo principal del dispositivo era detectar e investigar anomalías en comercios, especialmente supermercados y tiendas de alimentación, donde existían indicios de contrabando, fraude tributario, incumplimientos en seguridad alimentaria, irregularidades laborales o defraudación de fluido eléctrico. Esta iniciativa responde a la necesidad de una respuesta multidisciplinar ante problemáticas que a menudo coinciden en un mismo establecimiento.
Las conexiones fraudulentas representaban un importante peligro de cortocircuito e incendio, entrañando un grave riesgo para los inmuebles y viviendas familiares superiores del edificio donde fueron detectados.
En cuanto al suministro eléctrico, el personal de ENDESA detectó fraude en 16 de las 24 inspecciones, un 67% del total. Como resultado, se cortaron 14 suministros fraudulentos y en dos casos se normalizó la instalación. La energía defraudada se estima en 1.159.678,87 kWh, equivalente al consumo medio anual de 331 viviendas, y se desconectó una potencia total de 529,53 kW.
La Guardia Civil registró 50 infracciones, incluyendo una por contrabando, cinco por irregularidades tributarias de IVA, 25 por incumplimientos de la normativa de protección de datos, 13 por deficiencias en seguridad alimentaria, una por cuestiones medioambientales, tres por incumplimientos de la normativa de industria y dos por cuestiones sanitarias. Entre las irregularidades encontradas había productos sin acreditación de importación legal, etiquetado incorrecto, productos caducados, deficiencias higiénicas, sistemas de videovigilancia sin la información requerida y básculas sin inspección metrológica.
La Policía Nacional identificó a 38 personas, incoando cuatro expedientes sancionadores por infracción de la Ley de Extranjería y deteniendo a una de ellas. La Guardia Urbana de L'Hospitalet de Llobregat formuló 67 infracciones a las ordenanzas municipales, relacionadas con la falta de licencia, seguro obligatorio, hojas de reclamaciones, extintores o condiciones de seguridad e higiene. Un establecimiento fue clausurado por motivos sanitarios debido a la presencia de excrementos de roedores, y una persona fue investigada por un presunto delito de receptación.
Las funcionarias de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social detectaron 12 infracciones, principalmente por la presencia de trabajadores sin alta en la Seguridad Social o sin autorización de residencia y trabajo. En total, 189 personas participaron en el operativo: 82 agentes de la Guardia Civil, 49 de la Guardia Urbana de L'Hospitalet de Llobregat, 12 de la Policía Nacional, 12 inspectores de Trabajo y Seguridad Social, dos inspectores del Departamento de Sanidad del Ayuntamiento de L'Hospitalet y 32 profesionales de ENDESA.




