Colas nocturnas en Barcelona para la regularización de migrantes

Decenas de personas pasan la noche a la intemperie frente a las oficinas municipales para asegurar un turno en el proceso de regularización.

Imagen genérica de personas durmiendo en la calle para hacer cola en un proceso administrativo.
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Imagen genérica de personas durmiendo en la calle para hacer cola en un proceso administrativo.

Decenas de personas migrantes pasan la noche a la intemperie en Barcelona, haciendo cola frente a las oficinas municipales y entidades colaboradoras, con la esperanza de conseguir un turno para iniciar los trámites de regularización.

A la una de la madrugada, ya hay una decena de personas decididas a dormir en la calle para ser las primeras en la cola. Muchas de ellas, como una mujer de 36 años de Honduras, han intentado sin éxito conseguir los papeles en diversas entidades y ven en esta espera una oportunidad para no perder más tiempo. Esta mujer, que trabaja cuidando ancianos sin contrato, espera obtener la cita necesaria para reunir la documentación que le falta.

"Soy la quinta, mañana seguro que me darán la cita que necesito para poder reunir los papeles que me faltan."

una de las personas en cola
A unos 500 metros, en el SAIER (servicio municipal para migrantes y refugiados), la situación es similar, aunque la afluencia de personas que pasan la noche ha disminuido. Si hace unos días había un centenar de personas, ahora hay una decena. Una patrulla de la Guardia Urbana confirma que la llegada de más gente comienza hacia las cuatro de la madrugada, pero que la tendencia general es a la baja.
Esta disminución se atribuye a que el plazo para presentar solicitudes se abrió hace dos semanas y muchos ya han realizado los trámites. Fuentes municipales señalan que se han implementado medidas para evitar que la gente tenga que dormir en la calle, como el reparto de tiques con turnos para días posteriores y la presencia de agentes cívicos que informan sobre el funcionamiento del servicio. Sin embargo, algunos usuarios, como una mujer de 38 años de Perú, explican que se les ha recomendado hacer cola toda la noche para asegurarse un tique.

"Nos piden muchos documentos, demasiados. Parece que no quieran que tengamos papeles."

una de las personas en cola
Esta mujer, que trabaja cuidando a una persona mayor, aspira a estudiar enfermería una vez obtenga los papeles, con el objetivo de tener un contrato y cotizar. Se estima que unas 150.000 personas en Cataluña podrían beneficiarse de este proceso de regularización, con una cincuentena de puntos habilitados en Barcelona para obtener el informe de vulnerabilidad y el volante del padrón.
En la Oficina de Atención Ciudadana (OAC) de la plaza Sant Miquel, cerca del Ayuntamiento de Barcelona, también hay una decena de hombres que pasan la noche. Algunos ya tienen cita, pero prefieren asegurarse el informe de vulnerabilidad. Otros, como un hombre de Ghana que lleva siete meses en Barcelona, hacen cola para conseguir un tique, ya que no ha tenido éxito en otros lugares. Él, mecánico de profesión, confía en poder trabajar en su sector una vez tenga los papeles, antes de que finalice el proceso de regularización el 30 de junio.