La Rambla del Poblenou, en dirección al mar, muestra un paisaje cambiado. Un grafiti medio borrado, que originalmente decía "Expats go home", ilustra la creciente presencia de residentes extranjeros. En los últimos años, han proliferado los negocios con rótulos exclusivamente en inglés, lo que genera preocupación entre los vecinos por la dificultad de mantener el catalán como lengua de uso habitual.
Xavier Vidal, librero de la No Llegiu, lamenta que "ya solo oyes hablar inglés" y subraya que "el barrio ha cambiado mucho en solo dos años". Este fenómeno se enmarca dentro del proceso de gentrificación, que según un informe de Plataforma per la Llengua, ha penalizado la vitalidad del catalán, especialmente en el ámbito del comercio.
El informe analiza datos demográficos y económicos. Entre 2015 y 2025, la población nacida en países con un PIB per cápita superior al catalán ha crecido significativamente en Poblenou. Concretamente, la población de Australia y Nueva Zelanda ha aumentado un 165%, la de América del Norte un 144%, la de Europa septentrional un 89% y la de Europa occidental un 38%. Actualmente, el 6,58% de los habitantes del barrio provienen de países con un PIB per cápita superior, una cifra que casi duplica la media de Sant Martí (3,36%) y supera la de toda la ciudad (3,77%).
Xavier Dengra, coordinador de Empresa y Consumo de Plataforma per la Llengua, explica que "hay una adaptación comercial a la nueva demanda de población monolingüe en inglés. La rotulación y la oralidad migran hacia esta lengua". En la Rambla, ejemplos como el cambio de la ferretería Coral por un supermercado anunciado en inglés, o cafeterías y tiendas con carteles exclusivamente en inglés, evidencian esta tendencia.
El informe destaca que entre 2022 y 2026, los comercios con cartelería en lenguas distintas al catalán y el castellano han pasado del 2% al 26%. En 2012, no había ninguno. En cuanto a la interacción oral, el 79% de los comerciantes saludan inicialmente en castellano, y solo un 21% en catalán. Si el cliente responde en catalán, un 52% de los comerciantes mantiene el castellano, una cifra que ha aumentado respecto a 2012 (31%).
En cuanto al uso del catalán en la calle, los datos de la Encuesta de Servicios Municipales del Ayuntamiento indican que en 2025 solo el 31,8% de los vecinos de Sant Martí tenían el catalán como lengua habitual, por debajo de la media de la ciudad (34,8%). El 10,2% de los vecinos utilizaba habitualmente una lengua distinta al catalán o el castellano.
El informe también revela que, aunque la población extranjera representa el 26,5% de los residentes en Poblenou, el 35,8% de los pisos comprados en 2025 fueron adquiridos por personas sin nacionalidad española, una cifra muy superior a la media de la ciudad (23%). Además, el precio del alquiler ha crecido un 70,5% desde 2014, superando el incremento del distrito y de la ciudad.
La situación se refleja en la oferta inmobiliaria: el 6 de mayo, de los 57 pisos de alquiler en el barrio, solo 11 eran de larga estancia, mientras que 46 eran de temporada. Ningún piso se ofrecía por menos de 1.200 euros mensuales. Estas cifras coinciden con las pancartas por la semana de movilizaciones por el derecho a la vivienda en el barrio.
A medida que te acercas a la playa, el catalán se diluye aún más. Zonas como la esquina de Taulat con Sant Francesc, donde antes estaba el restaurante Racó del Taulat, ahora alberga una cafetería con carteles en inglés como "Take it slow, enjoy your day", reflejando un espacio aséptico y predominantemente angloparlante.
Plataforma per la Llengua propone medidas como un mayor control de la normativa lingüística y la creación de planes de acogida lingüística obligatorios para empresas y coworkings, incluyendo cursos de catalán en horario laboral. También reclama la creación de indicadores periódicos de uso social del catalán para establecer umbrales de sustitución lingüística y aplicar medidas preventivas o correctivas.




