El president Illa llegó en ambulancia a urgencias el sábado, tras sentir molestias desde el viernes por la noche. A pesar de intentar mantener su rutina deportiva y participar en una visita institucional al Ayuntamiento de Ascó, el dolor y la deficiencia motora se agravaron. En el hospital, se le realizaron pruebas diagnósticas como un angioTAC y una resonancia magnética para descartar problemas vasculares graves.
“"No ha tenido un ictus."
El equipo médico, incluyendo a la jefa de Neurología, Patricia Pozo, y la jefa de Medicina Física y Rehabilitación, Judith Sánchez Raya, ha descartado patologías traumáticas, tumorales y vasculares potencialmente graves. Aunque el origen de la sintomatología sigue sin estar claro, los facultativos estudian una posible “causa inflamatoria”. Illa se encuentra estable y se espera que abandone la UCI en breve.
“"Me encuentro bien y con ánimos. Me tocan unos días de pruebas y recuperación."
Los médicos han indicado que, aunque Illa podría caminar, el dolor se lo impide. El pronóstico es que deberá suspender su agenda oficial y permanecer ingresado unas dos semanas para someterse a un programa de rehabilitación intensiva, incluyendo fisioterapia y terapia ocupacional, con el objetivo de recuperar la funcionalidad de sus extremidades.
Durante su convalecencia, el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, asumirá las funciones del president, tal como prevé la ley de la Generalitat. Dalmau presidirá el Consell Executiu y se encargará de la sesión de control del Govern en el Parlament la próxima semana.




