Un estudio llevado a cabo por la entidad Official World Record, en colaboración con el Grup de Recerca de Didàctica del Patrimoni de la Universitat de Barcelona, ha validado que el santuario catalán es un caso único a nivel mundial. La construcción, consagrada en el año 1062, se encuentra parcialmente sumergida en el embalse de Sau, en Vilanova de Sau (Osona).
La historia de Sant Romà de Sau está ligada a la construcción de la presa del río Ter entre los años 1942 y 1969. El posterior llenado del embalse en 1962 provocó que el pueblo quedara completamente cubierto por el agua, obligando a sus habitantes a trasladarse a un nuevo núcleo residencial.
Su característico campanario de estilo lombardo no solo es un atractivo turístico, sino que también sirve como indicador visual del nivel del agua. Según datos de la Agència Catalana de l'Aigua (ACA), actualmente el embalse de Sau supera el 90% de su capacidad, a pesar de que recientemente, en marzo, estuvo a punto de desbordarse.
La investigación de Official World Record comenzó en 2020 con el objetivo de documentar ermitas e iglesias románicas bajo el agua. Durante este proceso, descubrieron la singularidad de Sant Romà de Sau, que se encuentra a una profundidad de 23 metros. Este hallazgo fue posteriormente incluido en el libro 'Guinness World Records' de 2021.
El mismo libro también recoge otros récords, como el de la Basílica de la Sagrada Família, reconocida como la iglesia más alta del mundo con 172,5 metros y el proyecto en construcción activo más antiguo, iniciado en 1882.




