Semana Santa de récord turístico en Barcelona y Cataluña con altas ocupaciones

El buen tiempo y las ganas de viajar impulsan la ocupación hotelera hasta el 85% en la capital catalana y casi el 90% en el resto del territorio.

Imagen genérica de una ciudad mediterránea con turistas y arquitectura histórica.
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Imagen genérica de una ciudad mediterránea con turistas y arquitectura histórica.

La Semana Santa de 2026 ha sido un éxito rotundo para el sector turístico en Barcelona y Cataluña, con una ocupación hotelera que ha alcanzado el 85% en la capital y se ha acercado al 90% en otros puntos del territorio, gracias al buen tiempo y el interés por viajar.

El sector turístico catalán ha cerrado una Semana Santa excepcional, con cifras de ocupación que superan las expectativas. En Barcelona, los hoteles han registrado un 85% de ocupación, según datos del Gremio de Hoteles de Barcelona. En el resto de Cataluña, los establecimientos turísticos han alcanzado casi el 90%, con algunos puntos que han llegado al lleno absoluto.
La mayor afluencia de visitantes a la capital catalana se concentró entre el Jueves Santo y el Domingo de Pascua. Esta tendencia, según el gremio, refleja una estabilidad en la actividad turística de la ciudad, consolidándola como destino preferido durante estas fechas.
En cuanto al impacto del conflicto en Oriente Medio, los hoteleros de Barcelona han valorado que su afectación ha sido "muy poco generalizada" y "poco significativa" en el sector. Han señalado que las consecuencias se han limitado a "muy concretas" en determinados mercados asiáticos sin conexión directa con la ciudad.

"Todo ayuda a que la gente hasta el último momento no se decidiera a desplazarse. No solo afecta al bolsillo desde el punto de vista de la actividad turística, tampoco se gasta en los comercios, que son la atracción que trae el turismo."

Daniel Brasé · Secretario de la FIHRT
La Federación Intercomarcal de Hostelería, Restauración y Turismo (FIHRT) comparte esta visión positiva de la ocupación turística. Sin embargo, su secretario, Daniel Brasé, ha apuntado que el conflicto bélico y sus repercusiones económicas han tenido un efecto leve en el gasto de los visitantes, influyendo en la decisión de viajar hasta el último momento y afectando también al comercio local.