En su intervención, Santano subrayó que tanto la Guardia Civil como la CIAF finalizaron sus trabajos de campo el 22 de enero. Según el representante gubernamental, la jueza encargada del caso dio luz verde a Adif para iniciar la reconstrucción del tramo el día 27 del mismo mes.
“"Si no se hubiera hecho, difícilmente la Guardia Civil y la CIAF los tendrían a disposición, ya que habrían sido destruidos como chatarra."
El material en cuestión, ubicado a varios cientos de metros del punto del descarrilamiento, fue trasladado a un centro de mantenimiento en Hornachuelos. Transportes insiste en que estas piezas se guardaron por su valor comparativo, pese a no ser pruebas directas del siniestro que afectó a trenes de Iryo y Alvia.




