La base de esta petición es una misiva de 1869 custodiada en el Casal Manyanet. En ella, el santo nacido en Tremp exponía al Obispo de Urgell, Josep Caixal, su visión de erigir un templo expiatorio dedicado a la Sagrada Familia en Barcelona.
“"El Padre Manyanet ha pasado demasiado desapercibido y es necesario reivindicarlo como pieza fundamental e hijo de Tremp."
La conexión entre el sacerdote y Antoni Gaudí fue estrecha, hasta el punto de que el arquitecto diseñó una cruz procesional para el colegio local. Además, se plantea la hipótesis de que el paisaje de la Argenteria, en el Pallars, inspiró las formas orgánicas de la basílica.
A partir de ahora, Tremp celebrará cada 16 de mayo una fiesta oficial para honrar la figura de su santo y recordar el origen pallarés de la idea del templo de Gaudí.




