La celebración del Año Nuevo Chino, la festividad más importante y tradicional del calendario de esta comunidad en la capital catalana, donde residen más de 23.500 personas de origen chino, tuvo lugar por primera vez durante dos días. La fiesta da la bienvenida al año 4724, el año del Caballo de Fuego, iniciando un nuevo ciclo.
El acto central fue el desfile del sábado, que reunió a un millar de participantes de más de 65 federaciones y entidades chinas de Catalunya, así como de asociaciones catalanas. La rúa comenzó en el Parque de la Estación del Norte con el tradicional toque del gong y recorrió la avenida de Vilanova, las calles Ribes, Nápoles, Ausiàs Marc y el paseo de Sant Joan hasta el Arc de Triomf.
La presencia de autoridades del Ayuntamiento de Barcelona y del Cónsul General de la República Popular China subraya la importancia institucional de esta celebración anual para la comunidad china.
Entre las autoridades presentes se encontraban el tercer teniente de alcalde y concejal de Ciutat Vella, Albert Batlle; el cuarto teniente de alcalde y concejal del Eixample, Jordi Valls; y la comisionada de Relaciones Ciudadanas, Sara Belbeida, acompañados por el cónsul general de la República Popular China, Meng Yuhon.
Durante los dos días de celebración, se programaron espectáculos de cultura tradicional china, incluyendo bailes, danzas, demostraciones de Kung Fu y una feria gastronómica y cultural con talleres familiares. Esta es la undécima edición de la fiesta, organizada por la Asociación Grupo Artistas Huaxing con el apoyo de Casa Asia, el Instituto Confucio, el consulado y el Ayuntamiento de Barcelona.




