Yasmina Aulés Leiva se había preparado a conciencia para un parto fisiológico en el centro de nacimientos Casa Laietània del Hospital Germans Trias (Can Ruti). Sin embargo, después de 24 horas de haber roto aguas, se le indicó que necesitaba antibiótico, lo que impedía continuar el proceso en un espacio exclusivo para partos no medicalizados.
Esta situación obligó a Yasmina a trasladarse a su segunda opción, La Maternitat del Hospital Clínic de Barcelona. Allí, mediante las correas de monitorización, se detectó que su hija estaba sufriendo, requiriendo una cesárea de urgencia inmediata.
“"Lo primero que me enseñó mi hija Júlia es que no todo lo puedes controlar."
Su relato es el quinto de los nueve testimonios que forman parte del pódcast Aigües trencades. Un pòdcast molt ben parit. Este proyecto busca romper el silencio alrededor del parto y abrir un espacio de diálogo sobre temas como el parto en casa, la violencia obstétrica, la cesárea y el duelo perinatal.




