Profesionales médicos que atendieron a un bebé de seis semanas con graves lesiones en marzo pasado en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona han declarado ante el juzgado que investiga a los padres del menor. Según fuentes jurídicas, los sanitarios aseguraron que las lesiones anales del niño fueron provocadas por la introducción voluntaria de algún elemento, posiblemente más de una vez, y las describieron como las más graves que habían visto nunca en su carrera, a pesar de su amplia experiencia en casos de bebés maltratados.
El magistrado especializado en violencia a menores tomó declaración a cuatro profesionales sanitarios. Una pediatra de guardia, la coordinadora de la unidad de malos tratos y un cirujano abdominal ratificaron que las lesiones observadas en el cerebro, cara, costillas, ano y fémures del bebé no podían ser accidentales. Concluyeron que se trataba de traumatismos causados de forma violenta, aunque no pudieron determinar la causa exacta.
Los médicos detallaron que las fisuras anales internas no se produjeron por el tamaño de las defecaciones, como inicialmente sugirieron los padres. Descartaron que fueran lesiones accidentales por estimulación con el dedo y apuntaron a una intencionalidad de causar daño. En cuanto a las fracturas de los fémures, descartaron causas accidentales como engancharse en la cuna, y señalaron que probablemente fueron provocadas por torsión y estiramiento, pudiendo haber causado lesiones arteriales graves que pusieron en riesgo la vida del bebé.
También se descartaron otras lesiones, como un hematoma en el escroto atribuido a una bolsa de orina mal colocada, o un hematoma en la mejilla que no correspondía a un pellizco afectuoso. Las lesiones en las cabezas de los fémures y las fracturas de costillas y lesiones neuronales podrían haber sido causadas por sacudidas, cuyas secuelas aún se están evaluando.
Respecto a la madre, algunos sanitarios la describieron como nerviosa y angustiada, mientras que otros la percibieron distante. Todos coincidieron en señalar que el padre mostraba poco cuidado hacia el bebé. Paralelamente, compañeras de trabajo de la madre declararon que ella había expresado por mensajes su intención de separarse del marido por su forma de tratar al hijo.
Está previsto que declaren familiares de los investigados y que la defensa del padre solicite su libertad. El juzgado está a la espera de recibir el contenido de los teléfonos móviles de los investigados y una prueba biológica, y próximamente los investigados serán entrevistados por peritos psiquiátricos.



