Esta operación afecta a dos edificios de protección oficial construidos en el año 2013, situados en la carretera de Collblanc, conocidos como Porta Nord. Las fincas tienen nueve y dieciséis plantas, respectivamente, con una superficie útil media de 81 m2 por vivienda, y la compra asegura un alquiler asequible y permanente para los residentes.
El anuncio llega meses después de que la Generalitat ejerciera el derecho de tanteo y retracto para adquirir más de un millar de pisos de este fondo de inversión de La Caixa en varios municipios catalanes. Sin embargo, las viviendas de Porta Nord no figuraban inicialmente en esa lista, aunque sí se incluían otros pisos protegidos de la ciudad, como la finca 112 de la avenida del Carrilet.
Las familias afectadas de Porta Nord iniciaron movilizaciones y una huelga de alquileres, con el apoyo del Sindicat de Llogateres, para reivindicar la misma solución. Esta presión se generó después de que InmoCaixa les notificara la no renovación de los contratos de alquiler protegido con la intención de explotar los inmuebles en el mercado libre.
“"El objetivo del Govern es ampliar el parque de vivienda asequible y estable, especialmente en aquellos municipios donde la presión del mercado es más elevada."
La consejera Paneque subrayó que esta adquisición se enmarca en las negociaciones que se iniciaron durante la legislatura anterior y que han continuado hasta la actual, reafirmando el compromiso del Govern con la ampliación del parque de vivienda social.




