La antigüedad es un derecho fundamental que influye en aspectos como la elección de vacaciones, los complementos salariales (trienios) y, especialmente, en el cálculo de la indemnización por despido. Este elemento, a menudo dado por sentado, es objeto de recortes silenciosos por parte de algunas compañías.
“"Algunas empresas quieren hacer trampas con este tema. Reconocen la antigüedad solo desde el momento en que el trabajador pasa a ser indefinido, ignorando los años previos con contratos temporales."
La práctica fraudulenta consiste en empezar a contar la antigüedad solo desde que el trabajador obtiene un contrato indefinido, ignorando los años trabajados previamente bajo modalidades temporales o incluso el periodo de prueba. Esta omisión puede suponer la pérdida de beneficios económicos significativos.
Benito ilustró la situación con un caso reciente donde una clienta recuperó cuatro años de antigüedad perdidos, lo que le permitió sumar dos trienios adicionales y 120 euros más en la nómina mensual. El abogado aconseja revisar la situación y decidir si reclamar inmediatamente o esperar a un posible despido para maximizar la indemnización.




