La problemática se repite sistemáticamente durante la temporada de esquí. Cuando la carretera principal se estrecha a la altura de Berga, las retenciones afectan tanto a la vía interurbana como al casco urbano.
La tecnología móvil es un factor determinante en este caos. Muchos conductores utilizan sus dispositivos para encontrar atajos que los desvían por el interior de la ciudad, trasladando el bloqueo a las zonas residenciales de la localidad.
Esta situación genera malestar entre los residentes, que ven limitada su movilidad durante los meses de invierno y la temporada de setas. Algunos sectores locales sugieren medidas disuasorias para los vehículos de paso que colapsan la zona.




