La situación meteorológica ha afectado la movilidad en el Berguedà, con cortes en la BV-4031 entre Castellar de n'Hug y Toses, y en la BV-4024 hacia Bagà. La nieve también ha obligado a cerrar la C-28 en el Port de la Bonaigua por riesgo de aludes, mientras que en otras cinco vías es obligatorio el uso de cadenas.
“"Sufrimos el viento a menudo, pero lo trampeamos bien pese a las pérdidas económicas que supone parar la actividad."
Mientras estaciones como Espot o Port Ainé permanecen cerradas, La Molina solo ha abierto su zona de debutantes. El cierre ha desplazado a los visitantes a los bares y comercios de las capitales comarcales, donde se respira normalidad a pesar de las inclemencias climáticas en las cotas elevadas.




