La Conselleria de Territori ha activado un proceso para evaluar el interés de constructoras y fondos de inversión en tres ámbitos: seguridad vial, finalización de estaciones de la Línea 9 de metro y puntos de recarga eléctrica. El modelo propuesto es el pago por disponibilidad, donde la administración retribuye a la concesionaria según el estado de la vía.
En el ámbito de carreteras, el plan contempla 666 millones de euros para mejorar 366 kilómetros de la red viaria. Se priorizarán ejes como la C-55 y la C-16, donde se busca reducir la siniestralidad mediante el sistema de carriles 2+1.
El proyecto también incluye 500 millones para terminar nueve estaciones del tramo central de la L9 antes de 2032, y 18 millones para once electrolineras de carga rápida en vías de alta capacidad como la C-25.




