El anteproyecto de ley de medidas fiscales y financieras que acompaña a los nuevos presupuestos catalanes contempla un aumento del canon del agua del 4,2% anual. Este incremento, que se aplicaría durante cuatro años, desde 2027 hasta 2030, supondría un aumento acumulado del 17,8% en el recibo final.
Esta actualización, que afecta a los usos domésticos, industriales y ganaderos, se reflejaría en la factura bimestral con un coste adicional de unos 50 céntimos el primer año. Sin embargo, según las previsiones del ejecutivo, en el año 2030 el aumento podría superar los 2 euros extras por recibo. El canon, que financia el saneamiento, se encuentra congelado desde 2017.
Es necesario dotar a la ACA de un marco económico estable que le ofrezca mayor capacidad inversora.
La subida del canon ya se intentó aplicar en las cuentas presentadas por el gobierno de Aragonès en 2024, pero no se materializó debido al rechazo de los Comuns, que impidió la aprobación de los presupuestos. La actual propuesta, que es más leve y progresiva que la planteada hace dos años, busca cumplir el principio de recuperación de los costes del ciclo del agua.




