En Vilada, el 'no' al proyecto se ha impuesto con un 55% de los votos. De los 228 participantes, 126 se han manifestado en contra de la central, mientras que 101 han votado a favor. La participación en este municipio ha sido del 58,3%, con 391 vecinos llamados a las urnas.
La victoria del 'no' ha sido aún más contundente en la Nou, donde ha obtenido el 69% de los sufragios. En esta localidad, 72 de los 104 votantes han rechazado la iniciativa, con una participación del 66,67% sobre un censo de 156 personas.
Aunque los resultados de estas consultas no son legalmente vinculantes, los alcaldes de la Nou y Vilada se han comprometido a respetar la voluntad popular, ya que la participación ha superado ampliamente el 30% establecido como umbral. Los ayuntamientos podrán presentar alegaciones contra el proyecto y defender la postura de los vecinos ante las empresas promotoras.
No obstante, la construcción de la central podría seguir adelante si los promotores obtienen todas las licencias necesarias, que dependen de la Generalitat de Catalunya y del Gobierno español. Por su parte, el ayuntamiento de Cercs, otro municipio afectado, ha dado su visto bueno a la instalación y ha descartado organizar una consulta.
El proyecto es liderado por la compañía española de renovables Capital Energy, a través de su filial E-Storagy, y la eléctrica pública austriaca Verbund. La Generalitat aprobó recientemente que la empresa pública catalana L'Energètica participe en el accionariado con al menos un 10%.




