La Generalitat ha aceptado una iniciativa privada de Abertis para financiar los 500 millones de euros que costará la obra. A cambio, la compañía obtendrá una concesión de explotación de 31 años. Este modelo permite acelerar los plazos y evitar la división por fases de una carretera que ha visto pasar a nueve consellers sin resultados definitivos.
“"El Berguedà ha sufrido una deuda histórica con la C-16."
Entre las novedades técnicas destaca la incorporación de un acceso norte en Cercs y un carril bici continuo entre Berga y Bagà. La vía contará con tramos de 2+2 carriles y otros de 2+1 con barrera móvil, siguiendo el modelo de seguridad aplicado en los túneles de Puig-reig para reducir la siniestralidad en la zona.




