El temporal que comenzó el lunes ha traído espesores de hasta 50 centímetros de nieve nueva a puntos altos del Pirineo y el Prepirineo, con la cota de nieve descendiendo por debajo de los 700 metros. Entre las incidencias más destacadas, el municipio de Gósol se quedó sin suministro eléctrico ni telefonía desde primera hora de la tarde del martes.
“"Se trata de nieve muy pesada que ha afectado a algún o algunos cables eléctricos. Por el momento todavía no se ha localizado el punto exacto de la avería y no se podrá reparar como mínimo hasta este miércoles."
En Bagà, la lluvia acumulada de los últimos días provocó el desprendimiento de dos grandes rocas, de unos 200 kilos cada una, en la carretera que une la localidad con el santuario de Paller. El incidente se produjo el lunes y las piedras fueron retiradas rápidamente, reabriendo el tráfico.
En el Berguedà, la carretera que une Castellar de n'Hug con La Molina por el coll de la Creueta acumulaba entre 70 y 80 centímetros de nieve, aunque la vía se mantenía abierta gracias al trabajo constante de las máquinas quitanieves. Mientras tanto, en la Cerdanya, Puigcerdà registró cuatro centímetros de nieve.
La Generalitat de Catalunya, a través de la consejera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, ha hecho un llamamiento a la prudencia, a pesar de que el episodio meteorológico está remitiendo. Protecció Civil mantiene en alerta los planes INUNCAT y NEUCAT por riesgo de aludes por encima de los 2.000 metros.




