La historia de esta infraestructura se remonta a principios del siglo XX, cuando la Confederación Hidrográfica del Pirineo Oriental inició los estudios en el río Llobregat. Aunque la idea de situar la presa en la Baells era antigua, factores como la protección del ferrocarril hacia Guardiola de Berguedà y la Guerra Civil retrasaron el proyecto.
La obra civil definitiva se ejecutó entre 1970 y 1976. La inauguración oficial corrió a cargo de los entonces reyes Juan Carlos I y Sofía de Grecia, en una jornada que incluyó una exhibición excepcional de la Patum en Berga y una visita al nuevo pueblo de Sant Jordi.
En 1978 el pantano alcanzó su nivel máximo, cubriendo definitivamente edificios, puentes y la antigua vía del tren. Este proceso supuso la desaparición bajo las aguas de núcleos que habían llegado a tener más de mil habitantes, vinculados principalmente a la minería en Cercs.




