Con un presupuesto de 115.000 euros provenientes de la Diputación de Barcelona, la actuación ha renovado sistemas de control con más de 20 años de antigüedad. La nueva infraestructura permite supervisar niveles de cloro y caudales de forma instantánea desde los depósitos municipales.
“"Tenimos un compromiso claro con la eficiencia y la sostenibilidad, y la renovación del sistema era una prioridad de este mandato."
La implementación de dispositivos IoT en los contadores domésticos permite al consistorio identificar rápidamente usos irregulares o averías. Además, los ciudadanos disponen de una aplicación para consultar su gasto horario y recibir avisos automáticos en caso de anomalías en su vivienda.




