Un estudio del RACC ha puesto de manifiesto que los camiones están implicados en un 55% de los accidentes graves registrados en los tramos gerundenses de la AP-7. Esta cifra contrasta con el hecho de que los vehículos pesados representan solo el 27% de la movilidad total en esta vía de alta capacidad.
La demarcación de Girona lidera el ranking catalán en cuanto a siniestralidad grave de camiones en la AP-7, seguida por Tarragona (41,7%) y Barcelona (38,7%). El informe señala que la supresión de los peajes ha incrementado la circulación de vehículos pesados por esta autopista, con un desvío de tráfico desde la frontera de La Jonquera hacia la AP-7 catalana.
El presidente del RACC, Josep Mateu, ha pedido el traspaso de la gestión y mantenimiento de la AP-7 a la Generalitat y se ha mostrado abierto a la introducción de un peaje o una "viñeta" finalista para su modernización.
Estos datos forman parte de la vigésimo cuarta edición del mapa de riesgo vial de las comarcas gerundenses, que analiza el periodo 2022-2024. El estudio abarca 1.216 kilómetros de carreteras y concluye que el riesgo de accidente grave o mortal en una carretera convencional es seis veces superior que en una vía desdoblada.
El informe también destaca la implicación de las motocicletas en el 41% de los accidentes graves con muertos o heridos graves en Girona, a pesar de representar solo el 2% de la movilidad. La carretera GI-682 entre Malgrat de Mar y Lloret de Mar, la C-152 entre la Vall d'en Bas y Olot, la N-260 entre Llançà y Figueres, y la GI-641 entre Torroella de Montgrí y l'Estartit son puntos negros para estos vehículos.
Ante la vulnerabilidad de motoristas, ciclistas y usuarios de patinete, el RACC pide reforzar la formación de los conductores de vehículos de movilidad personal. El Servei Català de Trànsit (SCT) ha implementado pruebas piloto en la N-260 para marcar la trazada de los motoristas y evitar salidas de vía, con la intención de extenderlo a otras vías. También se instalarán dispositivos para avisar a los conductores de la presencia de ciclistas o motos.
Finalmente, el estudio subraya que el tramo de la Gi-673/Gi-674 entre Caldes de Malavella y Llagostera presenta el índice de riesgo más alto en carreteras convencionales de la provincia.




