La entidad considera que la propuesta presentada por la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, no atiende las necesidades reales de los residentes del Berguedà. Según el colectivo, la obra está diseñada principalmente para facilitar el traslado de visitantes desde el área metropolitana de Barcelona hacia las zonas de montaña.
“"Ampliar la capacidad de la C-16 no resolverá el problema de fondo, sino que lo reforzará, con más coches y más presión turística."
Desde Pirineu Viu se critica que la inversión prevista de 500 millones de euros se destine a una infraestructura que, a su juicio, solo favorece la especulación urbanística. Proponen que estos recursos se inviertan en mejorar las conexiones entre los pueblos del Pirineo para fomentar una economía más resiliente.




