La situación de los resultados de las pruebas de acceso a los grados de Educación Infantil y Primaria en Tarragona sigue siendo motivo de preocupación. De las 794 personas que se presentaron a la prueba de aptitud personal (PAP) el pasado 11 de abril, solo el 57,56% fueron consideradas aptas. Este dato es consistente con los años anteriores, donde el promedio de aprobados fue del 57% en 2024 y del 58% en 2025.
Aunque los resultados de Tarragona están ligeramente por encima de la media de Catalunya, que se sitúa en el 54,4%, la persistencia de un elevado porcentaje de suspensos (un 42,44% este año) genera inquietud entre los responsables educativos. La prueba evalúa competencias clave como la comunicativa, el razonamiento crítico y la lógico-matemática, consideradas el "mínimo exigible" para la profesión docente.
“"Los resultados no remontan y, como en años anteriores, cuatro de cada diez suspenden."
Por vías de acceso, en Catalunya, el 57,81% de los estudiantes de Bachillerato superaron la prueba, mientras que solo el 34,42% de los procedentes de ciclos formativos de grado superior (CFGS) obtuvieron la calificación de apto. La calificación obtenida tiene validez indefinida.
Los aspirantes que no hayan superado la convocatoria ordinaria tendrán una nueva oportunidad en la convocatoria extraordinaria del 17 de julio. Aquellos que la aprueben podrán acreditar el resultado en la preinscripción universitaria de septiembre para acceder a los estudios de Educación. Cabe recordar que los estudiantes que ya han superado la PAP deberán completar ahora las pruebas de acceso a la universidad (PAU), que se celebrarán los días 9, 10 y 11 de junio en convocatoria ordinaria, y 2, 3 y 4 de septiembre en convocatoria extraordinaria.
Este año se conmemora una década desde la implementación de esta iniciativa, que busca mejorar el nivel de los futuros maestros. Según la opinión de los docentes universitarios, la medida ha tenido un impacto positivo en las nuevas promociones. Además, lejos de desincentivar, el requisito ha incrementado el interés, pasando de cerca de 400 inscritos en la primera edición en Tarragona a casi 800 en la última.




