Esta edificación de origen medieval, que data del siglo IX, emerge sobre una gran roca según el nivel del agua. Para los antiguos residentes, esta construcción es conocida como el Castillo y representa el único vínculo físico con su pasado antes de la creación del pantano en el Berguedà.
“"Mientras el Castillo esté en pie, Sant Salvador existirá."
La conservación del monumento es difícil debido a la erosión del agua y la humedad. Aunque en el año 2000 se realizaron refuerzos en los muros, los vecinos piden una mayor implicación institucional para preservar este emblema patrimonial.




