El cambio, aprobado por el pleno municipal en el año 2025, responde a la voluntad del gobierno local de crear una marca propia en lugar de iniciar el proceso "muy complejo y lento" de modificación del escudo oficial, que requiere la aprobación de la Generalitat. Esta nueva imagen ya se está incorporando progresivamente en carteles y documentación administrativa.
“"La quisimos quitar en protesta por las actuaciones de la corona española y del Estado español. La referencia a la corona española está ahí, y la corona no nos gustaba."
La nueva marca mantiene la estructura del rombo tradicional, pero con formas más redondeadas. Se han estilizado la espada (símbolo de San Martín y protección) y las mitras episcopales (referencia a la influencia eclesiástica), ajustando el color púrpura hacia una tonalidad más rosada.
La ausencia de la corona mural, que en heráldica catalana identifica formalmente un municipio, convierte el símbolo en una marca gráfica del consistorio y no en un escudo heráldico oficial. El alcalde Peixó confirmó que, a pesar de mantener el escudo oficial registrado, "el escudo oficial no lo usamos".




