La victoria de Carlos Alcaraz sobre Novak Djokovic (2-6, 6-2, 6-3 y 7-5) en la final del Abierto de Australia lo consagra como el tenista más joven de todos los tiempos (22 años y 272 días) en lograr el pleno de Grand Slams, superando el récord de Don Budge establecido hace 88 años.
Este es el séptimo título de Grand Slam para Alcaraz antes de cumplir los 23 años, un logro sin precedentes. La final se disputó en la Rod Laver Arena, donde Djokovic cedió por primera vez en su undécima presencia en el partido por el título.
Para Carlos Alcaraz está claro que no hay reto imposible y que su etapa en el tenis será tan difícil de superar, que se ve prácticamente imposible que los récords establecidos este domingo en Australia puedan llegar a marcharse de sus vitrinas.
El encuentro comenzó con un dominio abrumador de Djokovic, que ganó el primer set 6-2. Sin embargo, un mal juego al servicio del serbio abrió la puerta a Alcaraz en el segundo set, quien logró igualar el marcador e imponer su ritmo con dejadas mortales y golpes imposibles.
La victoria de Alcaraz iguala el número de coronas de Grand Slam (siete) de figuras históricas como Mats Wilander, John McEnroe y John Newcombe. Este triunfo también significa que la bandera española ha ondeado en Melbourne Park por tercera vez, tras los éxitos de Rafael Nadal en 2009 y 2022.




