El Sindicat d'Habitatge de la Cerdanya ha organizado una concentración de apoyo a los afectados, denunciando que entre los residentes se encontraban menores de edad y una persona con discapacidad. Según la organización, el edificio llevaba quince años sin uso antes de que las familias entraran con lo que creían que era un acuerdo verbal legítimo.
“"Es más fácil ganar el Euromillón que conseguir una habitación."
Los afectados habían solicitado informes de vulnerabilidad que fueron denegados por la administración. Asimismo, las familias pidieron tiempo adicional para encontrar una alternativa o permitir que los niños terminaran el curso escolar, peticiones que no fueron atendidas antes de la intervención policial de esta mañana.




