El equipamiento quedó fuera de servicio el pasado mes de octubre debido a un acto vandálico que rompió los cristales de la cabina. Durante las tareas de reparación, la empresa de mantenimiento detectó deficiencias técnicas que han obligado a una renovación profunda de componentes.
“"Queremos dar las gracias a la ciudadanía por la paciencia y la comprensión."
Aunque el servicio ya es operativo, el consistorio prevé una nueva intervención en unos cuatro o cinco meses para sustituir los rodillos de guiado del cable de tracción como medida preventiva.




